08 de
Abril de 2009
SOCIEDAD:
Nueva masculinidad se busca
Fuente:
IPS Noticias - América
Latina y el Caribe
Por Fabiana Frayssinet
RÍO
DE JANEIRO, 31 mar (IPS) - ¿Cuántos hombres
vemos cuidando niños en guarderías públicas?
¿Cuántos días de licencia por paternidad
tienen los trabajadores? ¿Cuántos proyectos
oficiales contra la violencia machista incluyen a los hombres
violentos como parte del tratamiento?
La respuesta, según
los participantes de un congreso internacional sobre equidad
de género, está todavía en la cancha
de los gobiernos.
Según Marcos
Nascimento, codirector del no gubernamental Instituto Promundo,
el I Simposio Global: Involucrando a Hombres y Niños
en la Equidad de Género, que se celebra desde el lunes
hasta el 3 de abril, surgió precisamente a partir de
ese silencio oficial.
Más de una
década después de determinar que la participación
masculina es fundamental para "superar las desigualdades"
de género, los gobiernos no parecen haber asumido totalmente
ese compromiso, dijo Nascimento en entrevista con IPS.
Nascimento es parte
de una red de organizaciones no gubernamentales que abordan
la masculinidad a partir de una perspectiva feminista y de
género.
Cualquier iniciativa
en ese sentido "tiene un alcance mayor" si es reforzada
por una política pública, destacó el
responsable del Instituto Promundo, que promovió el
simposio junto al también brasileño Instituto
Papá, The White Ribbon Campaign, con sede en Canadá,
la organización internacional Save the Children, Men
Engage Alliance, una coalición de entidades no gubernamentales
y agencias de la ONU, y el Fondo de Población de las
Naciones Unidas (UNFPA).
Promundo, por ejemplo,
promueve la aprobación legislativa de un proyecto que
amplíe la actual licencia laboral de paternidad, de
cinco días, a por lo menos un mes. Las trabajadoras
brasileñas ya tienen derecho a una licencia maternal
de seis meses.
Este es un beneficio
laboral esencial para comenzar a incluir al hombre en el cuidado
de sus hijos, papel tradicionalmente atribuido a la mujer,
afirman activistas.
"Si una familia
tiene ejemplos positivos de atención de sus padres,
eso puede generar un futuro hombre más equitativo",
reflexionó Nascimento.
El simposio contó
con la participación de representantes de 80 países,
y busca establecer un diálogo entre diferentes actores
para proponer grandes líneas de acción y conocer
y aprender de todas las iniciativas ya aplicadas.
Se trata de una
"corresponsabilidad", que "hoy es una palabra
clave", según remarcó la ministra Nilcea
Freire, de la Secretaría Especial de Políticas
para las Mujeres del gobierno de Brasil.
"Involucrar
al hombre en la discusión de la equidad de oportunidades
entre hombres y mujeres significa diferenciar la responsabilidad,
donde los cuidados y tareas no sean exclusivamente de las
mujeres", dijo la ministra a IPS.
Freire lanzó
un proyecto piloto en ese aspecto en la inauguración
del simposio.
La iniciativa de
"Educación y responsabilidad de los hombres autores
de violencia contra mujeres", desarrollada como parte
de las políticas públicas para enfrentar la
violencia de género, es la primera en su tipo en este
país sudamericano de 189 millones de habitantes.
Con sede en Nova
Iguaçu, un municipio pobre de Río de Janeiro
con elevados índices de violencia contra la mujer,
el proyecto atiende inicialmente a 46 hombres agresores, y
se extenderá hacia otras regiones.
Sin sustituir las
penas establecidas en la legislación brasileña
para enfrentar la violencia de género, las actividades
del nuevo centro incluyen dinámicas de grupo, talleres
y ámbitos de reflexión sobre ideas y valores
que pueden conducir a la violencia.
"La idea es
promover el compromiso de los hombres para desarrollar nuevas
formas de relaciones interpersonales, evitar y prevenir actitudes
violentas en el medio familiar", explicó en el
simposio el autor de la iniciativa, Fernando Acosta.
"Si los hombres
son parte del problema de la violencia contra la mujer, tienen
que ser parte de la solución", dedujo Nascimento.
Un informe presentado
por la Secretaría de la Mujer señala que en
2007, unas 5.760 mujeres fueron agredidas en este país.
La mayoría de las agresiones fueron protagonizadas
por hombres.
Los debates del
simposio giran también en torno de otras líneas
consideradas estratégicas para la promoción
de la equidad de género, como el compromiso de hombres
en asuntos como la salud sexual y reproductiva y la prevención
y el tratamiento del sida (síndrome de inmunodeficiencia
adquirida).
Investigaciones
presentadas por el UNFPA indican que las construcciones sociales
de la masculinidad están muy asociadas a comportamientos
arriesgados, lo que crea un ambiente en el cual correr riesgos
es aceptable e inclusive estimulado entre los "verdaderos"
hombres.
Una encuesta realizada
en nueve países de América Latina reveló
que hombres y jóvenes de entre 10 y 24 años
"están mucho más preocupados en conquistar
y en preservar su masculinidad que en su salud".
Ese sondeo, según
el UNFPA, confirma que "la ideología que gobierna
actitudes masculinas puede resultar en una iniciación
sexual precoz y en más (cantidad de) compañeras
sexuales, menos intimidad en las relaciones amorosas y recelo
de usar preservativos".
"Tenemos que
repensar nuestras perspectivas a propósito de la masculinidad,
no sólo porque el comportamiento de hombres y niños
afecta a mujeres y niñas, sino también porque
hombres y niños tienen que liberarse de las expectativas
opresivas y estereotipadas sobre cómo comportarse,
que perjudican su salud y su vida, así como la salud
y las vidas de sus compañeros y compañeras",
dijo la directora adjunta del UNFPA, la india Purnima Mane.
Esas conductas
comienzan en casa, con decisiones de los padres como atribuir
a las niñas tareas "femeninas" --lavar los
platos, cocinar, limpiar, cuidar a los niños-- y otras
"masculinas" a los niños: cortar el césped,
"utilizar las herramientas de papá" y salir
más temprano a la calle.
Según la
española Inés Alberdi, directora ejecutiva del
Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer
(Unifem), esas actitudes deben incluirse como parte de la
reflexión sobre la masculinidad, un concepto tradicionalmente
planteado "en relación a la inferioridad de las
mujeres".
Alberdi, que visita
por primera vez América Latina, lanzó en Río
el informe "Progreso de las mujeres en el mundo".
Para estimular estos nuevos conceptos de masculinidad "positiva"
en hombres y mujeres, es necesario reforzar la reflexión
de niños y adultos hombres en la paternidad vista bajo
la óptica "del cuidado, la cercanía, el
cariño", dijo a IPS.
Una legislación
vigente en España establece que todo hombre que tenga
biológicamente un hijo o lo adopte, tiene derecho a
una licencia de paternidad, a decidir con su compañera,
de hasta 12 semanas, además de las cuatro semanas otorgadas
a la madre, describió Alberdi.
La directora de
Unifem consideró que otra de las maneras en que el
Estado debe "rendir cuentas" ante las mujeres es
mediante lo que llamó "presupuestos con perspectiva"
de género, para reorientar los gastos públicos.
La funcionaria
citó como ejemplos las políticas de salud, educación,
crédito popular, agricultura y saneamiento, especialmente
dirigidas a mujeres.
Alberdi también
subrayó la importancia de contar con datos, estadísticas
e indicadores oficiales "por género" para
generar futuras acciones afirmativas a partir de esos datos.
En términos
políticos, laborales y empresariales, la directora
de Unifem destacó que es necesario adoptar políticas
de "cuotas" de participación femenina, como
medidas transitorias destinadas a promover "el equilibrio
de poder y responsabilidad" entre hombres y mujeres.
Apenas 18,4 por
ciento de escaños son ocupados por mujeres en los parlamentos
de todo el mundo, lo que, de continuar el mismo ritmo de avances,
podría insumir 40 años para alcanzar la proporción
"ideal de equilibrio", que es entre 40 y 60 por
ciento, dijo.
"El cambio
espontáneo es lento", analizó la directora
de Unifem para reforzar la necesidad de medidas transitorias
como las cuotas, para alcanzar ese equilibrio en menos tiempo.
Esas mujeres en
cargos de poder reforzarán a su vez en el futuro la
aplicación de políticas públicas de género
para crear una sociedad más igualitaria, sostuvo. El
círculo virtuoso de una sociedad menos machista. (FIN/2009)
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