Boletín semanal del Centro de Recursos de la red IBFAN de América Latina y el Caribe
1979- 2004 ---- 25 años en defensa de la Lactancia Materna ----
Año 3 - N° 149
del 29 de Marzo
al 05 de Abril
de 2006
Realizado por el Area de Comunicaciones de Lacmat para Ibfan-Alc

 

Los Plásticos y la Alimentación Infantil
Nota publicada por INFACT Canadá - Traducida por Natalia Rybak del Centro de Recursos IBFAN ALC

Un estudio médico [1] reciente publicado en Environmental Health Perspectives resalta la creciente preocupación sobre los potenciales efectos del plástico en la salud de las poblaciones más vulnerables; mujeres embarazadas y aquellas que se encuentran amamantando, lactantes y niños pequeños. El estudio de Harvard halló niveles de di(2-etilhexil) ftalato (DEHP) en la orina de bebés que estaban siendo tratados en unidades de terapia intensiva. Los niveles registrados fueron 50 veces más elevados a los hallados en poblaciones promedio. El DEHP es un plastificante utilizado para flexibilizar el vinilo (PVC) de catéteres y bolsas para transfusiones de sangre. El DEHP se transfiere a los bebés cuando se filtra a través de las paredes plásticas del vinilo en las soluciones alimenticias infantiles. Estudios realizados con animales, demuestran que el DEHP es una toxina reproductiva potencial que daña al sistema reproductivo masculino.

Aunque los resultados del estudio de Harvard impresionan, no son sorprendentes. Los niños tienen ahora un riesgo de exposición a más de 85.000 sustancias químicas [2], de las cuales sólo el 7 por ciento fueron analizadas por su toxicidad. Entre estas sustancias químicas están los plásticos, los pesticidas y una gran cantidad de productos sintéticos que atraviesan la placenta y pueden causar retrasos del desarrollo, cánceres, enfermedades auto inmunes como alergias, daño al ADN, poco peso al nacer y daño congénito. La temprana exposición infantil [3] también es problemática y se la ha relacionado con los retrasos del desarrollo y con algunos efectos neurológicos incluyendo discapacidades en el aprendizaje, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, autismo y desordenes en la conducta.

Los plásticos son particularmente problemáticos porque están muy presentes y pueden encontrarse prácticamente en todos los artículos de consumo que compramos: ropa, muebles, envases de alimentos y bebidas, computadoras, interiores de automóviles y casas, electrodomésticos y equipamiento para médicos, todos contienen plástico. Los recubrimientos plásticos se utilizan en las latas de fórmula en polvo para bebés y los jarros de comida para bebés y biberones de plástico están reemplazando rápidamente a los de vidrio. En total, producimos un trillón de libras de plástico cada año. [4] Lamentablemente, sólo una porción de estos plásticos alguna vez son analizados para detectar potenciales efectos en la salud.

Los lactantes y los niños pequeños son especialmente vulnerables a cualquier efecto en la salud. El Dr. Philip Landrigan, Jefe de Medicina Preventiva y Comunitaria de la Escuela de Medicina Mount Sinai de Nueva York y ex asesor senior de la Agencia de Protección Ambiental sobre Ambiente y Salud Infantil de los Estados Unidos, afirma: "Estamos llevando a cabo un vasto experimento toxicológico y estamos usando a nuestros niños como animales de experimento." [5]

El problema comienza en el útero. Los plásticos que causan trastornos endocrinos, tales como el Bisfenol A, tienen afinidad con los tejidos grasos que se acumulan en la mujer. Este tejido graso luego se transmite a los bebés en crecimiento. Como las estructuras celulares del feto cambian tan rápidamente durante el crecimiento embrionario y fetal, una exposición tóxica en el momento equivocado pueden alterar permanentemente el resto del desarrollo. Según el Dr. Landrigan, el sistema nervioso central es especialmente vulnerable. Actualmente, los científicos están investigando sobre la conexión entre el TDAH y la exposición prenatal a las toxinas.

Aunque las sustancias químicas del plástico se pueden transmitir a los niños a un nivel mucho menor a través de la lactancia, los beneficios inmunológicos que brinda la leche materna compensan los impactos negativos en la salud. "De hecho, existen pruebas de que la leche materna conjuntamente con la óptima nutrición específica a la especie que proporciona y sus agentes antinflamatorios, incluyendo a los antioxidantes, ayuda al niño a desarrollar un sistema inmune más fuerte y otra protección potencial contra agentes contaminantes y patógenos." [6] (E. Bauchner)

Un estudio de pediatría determinó que, "Se descubrió que la lactancia materna a largo plazo es beneficiosa para el desarrollo neurológico, compensando potencialmente el impacto de la exposición a estas sustancias químicas (es decir, compuestos organoclorados) a través de la leche materna." [7] Como se expone en Towards Health Environments for Children: Frequently asked questions about breastfeeding in a contaminated world (Hacia un Ambiente Saludable para los Niños: Preguntas frecuentes sobre la lactancia materna en un mundo contaminado):

"La existencia de residuos de sustancias químicas en la leche materna no es una razón para limitar la lactancia… La lactancia puede ayudar a limitar el daño causado por exposición fetal." [8]

A medida que los bebés crecen, sus metabolismos más rápidos aceleran la absorción de contaminantes, reafirmando aún más la necesidad de obtener los beneficios inmunológicos de la leche materna. Siguiendo el refrán toxicológico, "La dosis hace al veneno," los niños reciben una dosis mayor de veneno en proporción a su pequeño tamaño. Y dado que los bebés no excretan contaminantes ni los almacenan en la grasa de la misma forma que lo hacen los adultos, son aún más vulnerables a los efectos dañinos del plástico y otras sustancias químicas fabricadas por el hombre. Cuando los bebés comienzan a caminar, pasan la mayor parte del tiempo cerca del piso donde se encuentran las concentraciones más grandes de agentes contaminantes. Además, la mayoría de los tipos de alfombras y pisos están fabricados con alguna forma de plástico o material sintético.
Aunque es imposible eliminar por completo el plástico, hay algunos pasos que las madres pueden seguir para protegerse y proteger a sus bebés.

1. Amamante exclusivamente los primeros seis meses de vida para proporcionar una óptima protección inmunológica.

2. Evite, dentro de lo posible, las botellas y recipientes de plástico. Compre alimentos en recipientes de vidrio o de metal.

3. Utilice recipientes de vidrio para almacenamiento.

4. Conserve la leche materna extraída en recipientes de vidrio.

5. Utilice fibras naturales para las alfombras y los pisos, en especial en áreas como los cuartos de los niños, las habitaciones familiares y las cocinas, donde es muy probable que los bebés comiencen a gatear.

6. Compre ropa para vestir y de cama y juguetes para bebés que estén fabricados con materiales naturales como lana, algodón y madera. Controle que los juguetes de madera estén barnizados con pinturas o tinturas no tóxicas.

7. Evite calentar alimentos en recipientes plásticos o reservar alimentos grasosos en recipientes o envoltorios plásticos.

8. No le de a los niños pequeños aros de dentición o juguetes de plástico.

9. Evite todos los productos con PVC y Estireno.

10. Notifique e informe al representante del gobierno local que está en contra de la aprobación del proyecto de ley C-28, que está diseñado para aprobar rápidamente los aditivos de alimentos químicos, pesticidas, drogas biológicamente activas, drogas veterinarias y elementos constituyentes alterados geneticamente antes de que sean debidamente analizados por seguridad. Irónicamente, se da a conocer a esta ley como “Reglamento Inteligente."

Plástico
Usos Comunes
Efectos Adversos para la Salud
Policloruro de Vinilo (#3PVC)
Envases de alimentos, envoltorios plásticos, protectores de cuna, chupetes, juguetes Puede causar cáncer, defectos congénitos, cambios genéticos, bronquitis crónica, úlceras, enfermedades cutáneas, pérdida de la audición, trastornos en la visión, indigestión y disfunción renal.
Ftalatos (DEHP, DINP y otros)
Productos de vinilo flexibilizados fabricados con ftalatos incluyen: juguetes que no se llevan a la boca y productos para niños, bolsas para transfusiones de sangre y catéteres, embases y componentes intravenosos, guantes quirúrgicos, tubos de respiración. Trastorno endócrino, relacionado con el asma, defectos en el desarrollo y reproductivos. Los desechos médicos con PVC y ftalatos se queman regularmente causando efectos en la salud pública por la emisión de dioxinas y mercurio, como cáncer, defectos congénitos, cambios hormonales, bajo recuento de esperma, infertilidad, endometriosis y discapacidad del sistema inmunológico.
Poliestireno
Muchos recipientes de diversos alimentos, tasas descartables para bebidas calientes y juguetes Puede irritar ojos, nariz y garganta y puede causar mareos y pérdida del conocimiento. Se transporta en la comida y se almacena en la grasa corporal.
Polietileno (#1 PET)
Botellas de agua y gaseosas, bolsas de plástico, dosificadores plásticos, juguetes Sospechado carcinógeno humano
Poliéster
Ropa de cama, ropa, pañales descartables, emboltorios de alimentos, tampones, tapizados Puede causar irritación en los ojos y en las vías respiratorias y agudas alergias cutáneas.
Espuma de Poliuretano
Almohadones, colchones, almohadas Bronquitis, tos, problemas en la piel y en los ojos. Pueden emitir diisocianato de tolueno, que puede causar problemas de pulmón severos.
Acrílico
Ropa, mantas, pañales descartables, toallas higiénicas Puede causar dificultades respiratorias, vómitos, diarrea, nauseas, debilidad, dolor de cabeza y fatiga
Bisfenol A
Biberones de plástico duro, cubiertas de latas para fórmula láctea concentrada para lactantes Comprobado causante de trastornos endócrinos. Posible relación con aumentos de cáncer de testículo, anomalías reproductivas, cuenta de esperma en disminución.

Fuente: http://www.ecologycenter.org/erc/fact_sheets/plastichealtheffects.html

Para mayor información
·"Towards Health Environments for Children: Frequently asked questions about breastfeeding in a contaminated world", es una publicación conjuntamente elaborada por IBFAN, La Leche League International, Linkages y WABA. Puede bajarse del sitio de INFACT Canada: www.infactcanada.ca

· El Estudio de Harvard está diponible en el sitio de Environmental Health Perspectives: http://ehp.niehs.nih.gov/members/2005/7932/7932.pdf

· El Ecology Center se encuentra en www.ecologycenter.org

· Para mayor información sobre los efectos del plástico en la salud de los niños, visite www.pbs.org/tradesecrets/problem/children.html

 

 


Referencias
1. Green R, Hauser R, Calafat A M, et al, Use of di(2-ethylhexyl) phthalate containing edical products and urinary levels of mono (2-ethylhexyl) phthalate in neonatal intensive care unit infants, Environmental Health Perspectives doi:10.1289/ ehp.7932, June 2005

2. Durning AT, Williams-Derry C et al, Cascadia Scorecard 2004, Northwest Environment Watch, p. 65, 2004

3. Landrigan PJ, Kimmel CA, Correa A, Eskenazi B. Children’s health and the environment: public ealth issues and challenges for risk assessment. Environ Health Perspect. 2004 Feb;112(2):257- 5

4. vom Saal, F, An interview with Fedrick vom Saal by Frontline www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/shows/nature/interviews/vomsaal.html, June 1998

5. Landrigan, PJ, www.pbs.org/tradesecrets/problem/children.html

6. Bauchner, E, Environmental Contaminants in Human Milk, LEAVEN, Vol. 39 No.6, Dec 2003- Jan 2004, pp. 123-25

7. Ribas-Fito, N. et al. Breastfeeding, exposure to organochlorine compounds, and neurodevelopment in infants. Pediatrics 2003; 111(5):580-585.

8. IBFAN, LLLI, Linkages, WABA, Towards Health Environments for Children: Frequently asked questions about breastfeeding in a contaminated world, 2003